MEDICAMENTOS

– EL DISPOSITIVO SE PODRÁ UTILIZAR PARA DAR FÁRMACOS QUE NO RESISTEN EL PASO POR EL ESTÓMAGO

Emilio de Benito / Madrid / 6 Oct 2014

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Una píldora erizada de agujas puede ser la próxima vía para administrar fármacos inyectados. El dispositivo, diseñado por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) y el hospital general del mismo Estado, se ha probado en cerdos, y ha demostrado más eficacia en liberar insulina (medido por el nivel de glucosa) que las tradicionales inyecciones intramusculares.

El diminuto aparato (dos centímetros de largo por uno de diámetro) consta de un depósito para la medicación que se conecta a una serie de pequeñas agujas de 5 milímetros que lo inyectan cuando se clavan en las paredes del estómago o los intestinos. El truco para evitar que se clave antes está en que las agujas están recubiertas de una capa de material acrílico que se disuelve con los ácidos del estómago. Así puede pasar por la boca y el esófago como una píldora cualquiera.

En los ensayos -hechos con cerdos- se vio que las cápsulas tardaban un día en salir del organismo, y que por el camino no causaban daños apreciables. “Como no hay receptores del dolor en el tracto intestinal, el paciente no sentiría los pinchazos”, señala el MIT en una nota.

El sistema puede servir para administrar moléculas biológicas grandes (proteínas, enzimas, anticuerpos, vacunas) que si fueran ingeridas sin más serían desnaturalizadas (digeridas) en por la combinación de las enzimas digestivas y el ácido estomacal. Esta es la causa de que medicamentos como la insulina, algunos antibióticos, la heparina, vacunas o tratamientos oncológicos haya que inyectarlos, con la incomodidad que eso supone para los pacientes, ha dicho Carl Schoellhammer, uno de los autores del estudio.

Como siempre en estudios en esta fase, todavía faltarán años hasta que esta innovacuión se pueda aplicar a humanos, y ello en el mejor de los casos: si los ensayos previos demuestran su eficacia.

Pero, además, con el dispositivo la absorción del medicamento es mejor que con la tradicional inyección subcutánea o intramuscular, ha afirmado Giovanni Traverso, otro de los investigadores del equipo. “Para las molécula que son especialmente difíciles de absorber, esta sería una forma de administrarlas de forma más eficaz”, ha añadido.

Fuente:

http://elpais.com

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